antipatriarcales, antifascistas, antiimperialistas

antipatriarcales, antifascistas, antiimperialistas

buscar

Síguenos en Twitter:

Insurrectasypunto es integrante de

Apostasía Colectiva en Argentina

Venezuela: Línea Aborto

Información Segura

Telef: 0426 - 1169496

 

Venezuela. ¡Homofobia, General! Imprimir E-mail
Sábado, 17 de Agosto de 2013 13:27

Las deseantes

Breve itinerario de una palabra en Revolución

Después de conocer que “homosexual” es una acusación gravísima si se refiere a un personaje de la vida pública, y de leer argumentos sorprendentes que defienden que esto no se trata de un señalamiento homofóbico, parece importante dar algunas pistas de lo que significa “Homofobia”. Comunicadores sociales de todos los bandos, expertos politólogos, miembros del Ejecutivo Nacional, diputados e incluso activistas LGBTTT parecen no comprender la noción de “discriminación por orientación sexual”, mucho menos vislumbrar la posibilidad de que existan otras sexualidades. Simple: los sucesos de esta semana revelan un estado de homofobia general.

La homofobia agresiva, directa y ramplona de Pedro Carreño, saboreando la palabra “homosexual” y deleitándose porque descubrió que Henrique Capriles ha practicado sexo oral, es idéntica a la homofobia pacata y escandalizada de José Ávila, haciendo el ridículo al mostrar fotos comunes y típicas de borrachos de fiesta, pretendiendo que sean la evidencia de una “red de prostitución masculina”. Pero hay muchas más homofobias que se multiplican, se reproducen y se retuercen dentro de la estrechez del ambiente político bipolar.

Homofobia oficial, polarizada y en bloque es que el presidente de la República diga en un acto público, continuando con la línea iniciada por los diputados, que existen fotos y videos de “orgías” de opositores. Homofobia sentida que lo diga con el tono del revolucionario íntegro, que se indigna por solo pensar que existe el sexo en grupo, mucho peor si ese grupo es escuálido. ¡Orgías! ¡Deshonestidad! ¡Corrupción!

Homofobia de buen samaritano es que, acto seguido, se dé un abrazo con activistas que, casualmente, estaban en la tarima del evento, les pida que se tomen una foto con él y les dé cátedra de lo que es un homosexual honesto. Según Maduro, lo peor es ser homosexual y no expresarlo, porque eso no es honesto: “quien teniendo una condición, la niega y discrimina”. ¿Llamado presidencial a salir del closet?

Homofobia comodín es la que instrumentaliza la lucha de estos grupos y desvía la atención de la evidente ausencia de formación y profundidad política de los funcionarios del Gobierno en relación con las sexualidades no normativas. El discurso de Nicolás Maduro y de casi todos los voceros del Gobierno que se han atrevido a hablar del tema es de una pobreza abrumadora, reconocerlo sería dar un paso. Homofobia tartamuda, insegura, vacilante pero homofobia al fin y al cabo. Evidente aversión, incapacidad y pacatería que ha mostrado la Revolución sobre la sexualidad en general: cinismo paternalista frente al embarazo adolescente, omisión y contumacia respecto a la educación sexual; silencio cómplice en relación con el alto índice violencia sexual contra niños y niñas en el país; temor y evasión frente a temas más exigentes como el matrimonio entre personas del mismo sexo, o frente a demandas fundamentales como el derecho a la identidad de las personas trangéneras.

Homofobia culposa, la del que se sintió aliviado al ver a Maduro fotografiarse con representantes de grupos GLBTT en Petare.

Homofobia táctica la que se usa para preservar cuotas de poder, es el silencio absoluto sobre la elección homosexual o lésbica de ministr@s y altos funcionaros del gobierno. Homofobia, lesbofobia, transfobia filas adentro y filas afuera.

Homofobia estratégica es que la participación de grupos “sexodiversos” en el Gran Polo Patriótico sea invocada cada vez que un personaje del PSUV mete la pata y pronuncia un discurso homofóbico, es decir, le dice “marico”, “mariconzón”, “homosexual” al opositor de turno.

Homofobia de campaña es comenzar cada discurso diciendo “yo sí tengo mujer”.

Homofobia incluyente y cálida es decir desde los estudios de VTV que la Revolución “no tiene problemas con la homosexualidad, al contrario, las personas de esta… tendencia… este… orientación… ehh… modo de vida, son bienvenidos en este proyecto”. (Cualquier representante del chavismo progre-universitario tartamudea este tipo de homofobia).

Homofobia militante y comprometida es que los grupos sexodiversos salgan en defensa de “los logros en materia de sexo género diversidad” y escriban un comunicado cada vez que un vocero del Gobierno muestra la homofobia pasivo-agresiva que los caracteriza.

Homofobia en negación es decir que así no es la Revolución, que solo es un caso aislado.

Homofobia civil y ciudadana es que la Defensora del Pueblo se pronuncie vía twitter sobre el discurso de Pedro Carreño con el temor de quien se está metiendo en aguas calientes: “Nuestra Constitución prohíbe de manera amplia cualquier conducta discriminatoria que menoscabe el derecho a la igualdad (Art. 21)”. Nuevamente por twitter, ilustra una forma de homofobia compasiva y maternal: “La disculpa pública de @PedroCarreno_e revela que su intención no estuvo orientada a descalificar ningún grupo vulnerable”. ¡Vaya, que contundente la vocera por los derechos humanos!

Homofobia folklórica-popular es la que sostiene que el pueblo dice “marico” y “cachapera” de manera incluyente, no discriminatoria y reivindicando la diversidad sexual en los sectores populares. Quienes defienden esto saben que “mariconzón”, “aguja”, “camionera” son variantes populares de humillaciones y ofensas, pero se creen obligados a defender todas las expresiones que emanan del pueblo para no entrar en contradicción revolucionaria.

Homofobia de experto es que Nicmer Evans pretenda esquivar la tremenda ola de homofobia que se desató en la AN pidiendo “elevar el lenguaje”. Muy buena recomendación para encubrir la homofobia parlamentaria.

Homofobia de Estado es que el Presidente le augure mejores tiempos a los “sexodiversos”, como si él no tuviera que ver, en lo que respecta a ese tema, con las políticas públicas que impulse (o no) el Estado: “y cuenten ustedes con todo nuestro respeto y nuestro amor, y todo nuestro respaldo para que ustedes sean en el futuro, ciudadanos ejemplares por su honestidad, por su capacidad, por su trabajo”. Homofobia prometedora, podríamos decir.

Homofóbicxs en potencia todxs lxs que se rieron del despliegue de Carreño; Homofóbicxs en acción los que exigen “tonos moderados” para expresar una homofobia decente, a lo Gabriela Ramírez. Homofóbicxs de temer los que rehúyen el debate argumentando que la homosexualidad es un asunto personal.

Homofobia general, “firme, plena como la luna llena, absoluta, total”.

Pedro Carreño es solo la expresión abierta de una homofobia que ignora su límite.

 
Joomla 1.5 Templates by Joomlashack