La gente de la Franja, entre las bombas y la crisis humanitaria Imprimir
Lunes, 05 de Enero de 2009 04:03


 
AFP, ciudad de Gaza/ Agencia Radical

Afirman que 80% del millón y medio de habitantes ya dependen de la ayuda humanitaria. La ONU denuncia que faltan comida, agua y energía. Los hospitales están saturados.

Las aguas residuales se estancan en las calles de Gaza, el precio del pan se ha triplicado y los médicos temen operar por si hay cortes de luz y nunca saben si tendrán anestesia para la próxima intervención, afirman funcionarios de la ONU en los territorios.

Max Gaylard, coordinador de un programa humanitario de esa organización explicó: "Las escuelas están cerradas, la población se queda en casa, faltan alimentos... los hospitales y clínicas están absolutamente colapsados". Agregó que "de media hay un ataque aéreo cada 20 minutos y se intensifican de noche". Además los lanzamientos de cohetes palestinos a Israel "son indiscriminados y van en aumento".

La mayoría de las casas sólo tienen agua corriente una o dos horas cada cinco días y la electricidad es aún más escasa puesto que a la única central eléctrica que existe en la Franja ya no le queda combustible.

"La situación actual en Gaza es espantosa y escasean numerosos alimentos básicos", aseguró Christine van Nieuwenhuyse, representante del Programa Mundial de Alimentos (PMA) de la ONU. Se necesitan unos US$ 9 millones para "responder a las necesidades alimentarias" básicas, calculó la funcionaria.

"Para aliviar el sufrimiento de las familias que viven cerca a las zonas afectadas por los conflictos", la agencia de la ONU dispuso "un programa de distribución de pan en Beit Hanun".

"Ahora es desesperante. Las cañerías fueron voladas y hay todo tipo de residuos por las calles. Hoy hubo un funeral y llevaron el cuerpo por las calles que desprendían un olor muy desagradable", explicó a la AFP Hatem al-Aynun, residente en Beit Hanun.

Esa ciudad de más de 20.000 habitantes, próxima a la frontera donde las fuerzas israelíes se han concentrado en masa, ha sido muy bombardeada porque Israel considera que desde ella se lanzan cohetes. Según un informe publicado el viernes por la ONU, las principales cañerías de agua y aguas residuales en Beit Hanun fueron bombardeadas cinco veces en las últimas 48 horas y siete pozos fueron "gravemente dañados y no pueden reconstruirse por la continuación de los bombardeos".

En la franja de Gaza hay 1,5 millones de personas, el 80% de las cuales depende ahora de la ayuda alimentaria.

Menos de una veintena de panaderías continúan abiertas, aunque casi no pueden producir por la falta de harina y gas. Algunos comerciantes aprovechan los ataques para aumentar los precios. Y se paga por el pan hasta el triple de lo que costaba hace una semana. "Hay colas de hasta tres horas para conseguir pan, pero si falta la harina, la gente se queda sin nada", asegura Parek Babra, que trabaja para la ONG Relief International.

"Hay mucha gente que no puede comer todos los días", declara por su parte a la AFP Mohamed Ali, trabajador de la organización Oxfam. La media docena de hospitales de Gaza no puede hacer frente a la avalancha de pacientes y los cadáveres desbordan las salas y se amontonan en los pasillos.

En el principal hospital de Gaza City se producen cortes de energía de al menos 20 horas cada día. La ONU calcula que un millar de aparatos médicos quedaron inutilizados en el último año y medio debido al bloqueo israelí y a los ataques aéreos de la última semana. Parek Babra resume la situación de los habitantes de Gaza: "No tenemos nada, necesitamos de todo".

Última actualización el Lunes, 05 de Enero de 2009 04:09